Es antioxidante, anti inflamatorio, antibiótico, anticoagulante, antirreumático, hopo tensor, anti-ateroeecleròtico, bactericida, carminativo, descongestionante, fungicida de la sangre, reductor del colesterol y regulador del azúcar.
Hay que tomar en cuenta que combina mal con frutas y dulces (uvas, ciruelas, melocotón melón, fresa, etc.), excepto la manzana, que es neutra y la papaya, cuya combinación se puede considerar aceptable. Tampoco combina bien con frutos secos (dátales y pasas), chocolates y productos de pastelería en general.
Otro punto interesante a tomar en cuenta es que los lactantes pueden tener cierto rechazo a la leche de la madre, si ésta ha consumido ajo. También se desaconseja su ingesta en caso de gastritis o de úlcera gástrica o duodenal.
El Ajo purifica las arterias y protege de la hipertensión. En Japón, las instituciones sanitarias reconocen su acción hipotensita, hecho corroborado en investigaciones de otros países.
El Ajo también contribuye a ser más fluida la sangre. Si bien es normal que la sangre coagule cuando se produce un corte, no es nada beneficioso que coagule en las arterias, ya que una de las consecuencias puede ser el infarto.
En la practica un diente de ajo crudo al día estimula la disolución de los coágulos y previene el infarto y la angina de pecho.
El Ajo en los niveles de Glucemia. El ajo es un elemento valioso para el tratamiento de la diabetes y la hipoglucemia. El azufre del ajo regula el metabolismo de los azucares, tanto en niveles muy altos como en niveles muy bajos.
Los estudios realizados con animales y seres humanos han demostrado que el ajo es uno de los pocos alimentos naturales completos e inocuos que son eficaces para el tratamiento de la diabetes.
El Ajo y el Sistema Inmunitario. Tanto crudo como en cápsulas, se ha comprobado que el ajo refuerza el sistema inmunológico. En un experimento realizado en laboratorio se mezclaron las defensas naturales de sangre con células cancerosas. Las de aquellas personas que habían ingerido ajo o extracto de ajo destruyeron entre un 140 y un 160% más células cancerosas que las que no lo habían comido.
En condiciones normales, pequeñas dosis de ajo refuerzan la defensa
del organismo. Actualmente, se está estudiando su efectividad (con altas dosis) para el tratamiento del SIDA.
El ajo es un alimento que también ayuda a controlar y curar enfermedades, obtengamos de el toda su sabiduría y cuidemos nuestro organismo.

